Qué es el tono de la guía de ondas
Si últimamente has utilizado tus G2 en entornos luminosos, por ejemplo, al aire libre en la nieve, es posible que hayas notado un ligero tono amarillo en las lentes. Queremos explicar los principios ópticos que lo provocan y por qué, en realidad, es una señal de que la pantalla funciona exactamente como está previsto.
La ingeniería de la luz
Para proyectar una imagen nítida y flotante en tu campo de visión sin prismas voluminosos, G2 utiliza guías de ondas ópticas. En la superficie de estas lentes hemos creado estructuras microscópicas llamadas redes de relieve superficial a escala nanométrica (como se muestra en la foto). Puedes imaginarlas como millones de diminutas redes invisibles orientadas con precisión matemática. Su función es captar la luz del proyector y dirigirla de forma controlada hacia tus ojos mediante reflexiones, para que la interfaz digital se vea luminosa y nítida.
La interacción con la luz azul
Sin embargo, estas redes también interactúan con la luz del entorno, además de con la de nuestro proyector. Como la lente es transparente, la luz ambiental atraviesa estas mismas nanoestructuras.
Debido al adhesivo de alto índice de refracción y al ajuste específico de las redes, la estructura difracta de forma natural una parte concreta del espectro luminoso, en particular la luz azul de 430-470nm. Cuando esta luz azul se difracta, la luz restante que llega al ojo se desplaza ligeramente hacia el extremo más cálido del espectro. En términos sencillos: al restar parte del azul de la luz blanca del día, aparece ese ligero tono amarillo.
¿Por qué se ve más ahora?
Es posible que últimamente lo notes más debido a la estación del año. El comportamiento espectral de la red es esencialmente fijo, pero tu percepción cambia según el entorno. En escenas luminosas al aire libre, especialmente con nieve, ocurren dos cosas:
1) El fondo se aproxima a una «referencia blanca» uniforme, por lo que incluso una pequeña reducción en la banda de 430–470 nm resulta más fácil de detectar como un cambio hacia tonos cálidos o amarillos.
2) La luz del día y la reflejada por la nieve contienen una gran cantidad de energía de longitud de onda corta, lo que hace más evidente cualquier difracción selectiva del azul.
Además, las estructuras difractivas son sensibles al ángulo y a la polarización, por lo que ciertos ángulos de visión pueden intensificar el efecto. En interiores, los espectros de iluminación son menos «blanco puro» y la escena visual es más variada, de modo que la misma pequeña reducción espectral resulta mucho más difícil de percibir.
¿Por qué se nota más al aire libre, especialmente en la nieve?
El comportamiento espectral de la red es esencialmente fijo, pero tu percepción cambia según el entorno. En escenas luminosas al aire libre, especialmente con nieve, ocurren dos cosas:
(1) El fondo se aproxima a una «referencia blanca» uniforme, por lo que incluso una pequeña reducción en la banda de 430–470 nm resulta más fácil de detectar como un cambio hacia tonos cálidos o amarillos.
(2) Además, la luz del día y la reflejada por la nieve contienen una gran cantidad de energía de longitud de onda corta, lo que hace más evidente cualquier difracción selectiva del azul. Además, las estructuras difractivas son sensibles al ángulo y a la polarización, por lo que ciertos ángulos de visión pueden intensificar el efecto. En interiores, los espectros de iluminación son menos «blanco puro» y la escena visual es más variada, de modo que la misma pequeña reducción espectral resulta mucho más difícil de percibir.