Al llevar el anillo, debe quedar bien ajustado al dedo, sin apretar demasiado ni quedar holgado. Si intentas girarlo en el dedo, no debería girar con facilidad. Para quitártelo, empújalo desde abajo y deslízalo hacia fuera.
Consejo: Lleva el anillo durante la noche para comprobar que siga resultando cómodo todo el tiempo.